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domingo, 24 de enero de 2010

Raúl Schurjin

Raúl Schurjin nació en Mendoza el 17 de febrero de 1907 y murió en Buenos Aires el 30 de junio de 1983.
Estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.
Los movimientos pictóricos de refencia estilística son: el Expresionismo, el Neorrealismo y el Simbolismo.
Se puede pensar, también, en los colores saturados de Henri Matisse.
Su obra está dedicada a recrear paisajes del litoral santafesino, destacándose la serie "costeritas".
Incluye también retratos, naturalezas muertas y pinturas dedicadas a las artes y oficios cultivados en San Lorenzo (Santa Fe).
Además, consagró una trilogía a la explosión de la bomba atómica en Hiroshima.
Se distingue por una profunda sensibilidad y por el contenido social de su pintura.
En mi casa, cuando era un chico, reproducciones de sus cuadros adornaban las paredes.
Desde entonces, siempre me cautivaron esas imágenes llenas de vida y, al mismo tiempo, de necesidad. Toda la tristeza que expresan los ojos redondos y negros de esas niñas de infancia signada por la carencia.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Antonio Berni

Antonio Berni nació en Rosario en el año 1905 y murió en Buenos Aires en 1981.
Sus padres fueron inmigrantes italianos y desde muy temprana edad manifestó su interés por la pintura.
En 1923 expone por primera vez en Buenos Aires, y en 1925 el Jockey Club de Rosario otorga a Berni una beca para estudiar en Europa, residiendo durante cinco años en París.
Regresa a Argentina en 1930 después del golpe militar que destituye a Hipólito Yrigoyen.
En 1934 pinta con témpera sobre arpillera Desocupados y Manifestación, dos de sus cuadros más célebres.
La obra pictórica de Antonio Berni expresa un profundo compromiso social, firme convicción que lo impulsa a fundar un nuevo movimiento estético.
En sus propias palabras: "El Nuevo Realismo era para nosotros un paso más allá (o más acá), hacia lo inmediato y concreto. No estábamos recusando los aportes innegables del surrealismo; estábamos, en todo caso, rechazando solamente los aspectos meramente psicológicos e individualistas en que se había quedado cierta parte del surrealismo.
(...) La visión surrealista siempre ha tenido alguna vigencia en mi pintura, aún hoy. Lo que pasa es que, como ya dije anteriormente, yo en París vivía en un mundo puramente intelectual. Llego acá y me enfrento con dos realidades: en el orden intelectual, un colonialismo indiscutible que continúa todavía; en el orden sociopolítico y económico, una situación de crisis profundísima. Vos veías en las calles la crueldad palpable de la miseria.