Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de octubre de 2021

Abel Ferrara - El rey de Nueva York


La mirada gélida de Frank White (Christopher Walken) en el principio de El rey de Nueva York (King of New York), viajando en una limo luego de salir de prisión, transmite el sentir todo del extraordinario filme de Abel Ferrara (el espléndido guión es obra de Nicholas St. John y la magnífica fotografía de Bojan Bazelli).
Es la de un tipo duro desencantado de la vida que, como los héroes de los viejos buenos westens, sabe/siente que ya no pertenece a este mundo, que es un dinosaurio, una especie en extinción, un souvenir del pasado; y todos los esfuerzos de un "reformado" Frank por reinsertarse, por reconvertirse, por promover una metamorfosis a la legalidad, serán por supuesto en vano.
Desde las mágicas escenas iniciales, Ferrara rinde merecido homenaje a Martin Scorsese y su célebre largometraje Taxi Driver (1976): Walken, como su amigo Robert De Niro en el estelar rol de Travis Bickle desde el asiento delantero de su taxi, mira a través de la ventanilla la podredumbre que se ha apoderado de las calles, y apenas atina a exhalar un suspiro.
El realizador se sirve en dichas tomas de un espléndido claroscuro: el alumbrado público proyecta haces de luz iluminando el pálido rostro de Frank sentado en el interior de la limusina; mientras que de los faros del vehículo emanan ráfagas que adoptan la forma de olas bañando las calles pobladas de traficantes, proxenetas y prostitutas. Todo otorga un carácter espectral, fantástico a esas secuencias.

lunes, 12 de abril de 2021

Michelangelo Antonioni - El pasajero


El pasajero (The Passenger, 1975) es una profunda reflexión sobre lo fugaz, lo efímero de nuestra existencia humana.
Una visión existencialista, pesimista del hombre: somos pasajeros en tránsito (a ninguna parte).
No sabemos quiénes somos, qué nos define, cuál es nuestra individualidad.
No podemos ser otros, escapar de nosotros mismos, eludir nuestra condición.
Estamos acá, sin saber porqué, sin hallar respuestas a ninguna de las preguntas esenciales.
Hasta que un día, sin razón alguna, lo que fuimos se desvanece en el aire, sin dejar rastro.

Locke (Jack Nicholson) es un corresponsal de guerra que aprovecha la ocasión perfecta para convertirse en otra persona... sin éxito.
La chica (Maria Schneider), anónima, casi una aparición, un espectro, una fantasía del periodista.
La fotografía de un desierto del Sahara remoto, estéril, desolado hasta propiciar un colapso nervioso en el frustrado cronista cuando se descompone el jeep en el que se traslada; y una España Sur igual de inhóspita, yerma, solitaria como el paisaje lunar, descorazonadora; acentuando la sensación de aislamiento, de estar ante un hombre perdido, a la deriva, enfrentado a solas con el vacío existencial, es magnífica.

miércoles, 24 de febrero de 2021

Aki Kaurismäki - Luces al atardecer


Luces al atardecer (tercera entrega de la trilogía Finlandia, luego de Nubes pasajeras y El hombre sin pasado) empieza con una postal de Helsinki al amanecer, mientras suena la voz de Carlos Gardel cantando Volver.
Las imágenes en el cine de Aki Kaurismäki son sobrias, pulcras, austeras, frías, ascéticas.
Los exteriores tienen lugar temprano en la mañana o de noche, inevitablemente grises, descoloridos, crudos.
El sol no parece calentar en Helsinki.
Apenas asoman unos tibios rayos invernales sobre el patio de la prisión donde Koistinen (Janne Hyytiäinen) comparte un recreo con un grupo de internos, esbozando la única sonrisa en todo el metraje.
No hay escenas ociosas, de relleno, todas son significativas y tienen una enorme potencia visual.
La secuencia final, en particular, sirve para expresar un gesto de humanidad, dignificante, apenas esperanzador; rememorando otras similares de las pelis de los Dardenne (por ejemplo, aquella incluida en el epílogo de El niño).

Las relaciones entre las personas en Luces al atardecer responden inalterablemente a un interés, son una mera transacción, una forma de intercambio sin lugar para el afecto o los sentimientos.
Querer a otro no parece ser la mejor opción, sino que supone estar destinado a una larga espera sin ser correspondido.
El trato recibido por el pobre de Koistinen es despiadado, totalmente falto de compasión.
Todo el calor lo aporta la (recurrente en los filmes del finés) banda de rock under.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Jim Jarmusch - Los límites del control

Jim Jarmusch pertenece a los denominados cineastas de culto, expresión que le cabe a la perfección.
Un secreto a voces en un principio, su singular producción obtuvo un merecido reconocimiento entre los aficionados al cine de autor más tarde, pero sin alcanzar la aceptación masiva de otros directores devenidos en estrellas.
Se considera su segundo filme, Extraños en el paraíso (Stranger Than Paradise, 1984), un precursor del cine independiente norteamericano; con el valor agregado de contribuir a desmitificar la idea del cine independiente como algo disociado de un público espectador interesado.
En Flores rotas (Broken Flowers, 2005) aceptó hacer algunas concesiones, siendo su protagonista el popular actor Bill Murray y acordando recibir el financiamiento de una distribuidora a cambio de la cesión de derechos.
Estrenada en 2009, Los Límites del control es una obra de carácter intelectual, lejos del desenfado de Bajo el peso de la ley (Down by Law, 1986) o Una noche en la Tierra (Night on Earth, 1991).
El guión de Los Límites del control está construido en virtud de unir una suma de monólogos inconexos, pretendidamente profundos, pronunciados en breves encuentros del personaje de Isaach De Bankolé con curiosos seres representados por actores como: Luis Tosar, Paz de la Huerta, Tilda Swinton, John Hurt, Gael García Bernal, Bill Murray que, invariablemente, comienzan con la misma pregunta: "¿Ud. no habla español, verdad?, en sendas escenas que, en conjunto, no dicen mucho, fuera de su atractivo visual, cortesía del eximio fotógrafo Christopher Doyle (Wim Wenders).

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Isabelle Czajka - El año siguiente

La adolescente Emmanuelle (Anaïs Demoustier) vive en los suburbios de París y ve pasar la vida a través de las ventanas del ómnibus sin demasiado interés en dirección al hospital para visitar a su padre enfermo.
Su andar cansino no hace más que reflejar la falta de prisa por saber lo que pueda depararle el porvenir.
Cursa el último año del secundario, pero no sabe a qué se dedicará una vez recibida.
Cuando un orientador vocacional la interrogada acerca de su futuro, contesta que está interesada en el teatro, aunque en verdad, se siente atraída por su profesor de francés y actuación y solo necesita alguien que la abrace y le diga que todo va a estar bien.
Su madre (Ariane Ascaride), incapaz de contenerla, ansiosa por dejar atrás su pasado y preocupada por no envejecer sola, le dice: "Me hubiera llevado el mundo por delante a tu edad".
A lo que Emmanuelle responde: "No llegaste muy lejos".
La ausencia del padre sirve para incrementar las sensaciones de inseguridad y vacío.
Siempre es duro adaptarse a los cambios y la adolescencia es la etapa de la vida en la que tiene lugar una revolución interior.
De buenas a primeras, se siente la exigencia por tener que vivir conforme a lo que se espera de uno. Como Emmanuelle misma señala, en un acertado relato en off en tercera persona: "Tiene miedo de ser diferente a los demás".

domingo, 14 de agosto de 2011

Antoine de Caunes - Criaturas de la noche

Criaturas de la noche, cuyo título original en francés Les morsures de l’aube puede ser traducido como Las mordeduras del alba, recuerda a Después de hora (After Hours, 1985), el filme de Martin Scorsese, solo que mudando la locación de Nueva York a Paris.
Entre las comedias negras, góticas, y las películas de vampiros, a las que se toma en broma, tiene como protagonista a Antoine, un joven perdedor con veleidades de playboy, que vive de noche colándose en tertulias y duerme en un gimnasio sobre una reposera al lado de la pileta, guardando sus pertenencias en un casillero.
Pero sus verdaderas dificultades empezarán cuando invoque el nombre de Jordan, un elusivo rey de la noche, para ingresar a una fiesta privada a la que no fue invitado, y el anfitrión le ofrezca un millón de francos para hallarlo.
Devenido en improvisado investigador privado, Antoine deberá introducirse en el submundo de los sex-clubs, enfrentándose con el dueño de unos perros de pelea y una satirizada banda de matones.
La mayor parte del metraje sigue a nuestro anti-héroe en su nocturnal deambular, sin que despierte interés lo que pueda ocurrir, debido a un guión que no es gracioso y a una historia que no genera suspenso.
El verdadero atractivo consiste en la cautivante presencia de la diva de culto Asia Argento, en el rol de Violaine (“Mi nombre es una mezcla de violación y odio”), capaz de quitar el aliento con sus apariciones en pantalla, en particular en la escena en que multiplicada por tres, por efecto de su condición vampírica o por haber colocado un narcótico en la copa de Antoine, se aprovecha de nuestro indefenso prodigio.

martes, 19 de julio de 2011

Takashi Miike - Vivo o muerto

El inicio vertiginoso, frenético, a la manera de un video-clip, nos introduce en el submundo que habitaremos en las siguientes dos horas, poblado de la fauna que deambula al acecho las calles del barrio de Shinjuku, amparado en las fulgurantes luces de neón que convierten a Tokio en una metrópolis única.
Es el universo de las correrías alucinantes, disparatadas, demenciales; plagadas de excesos, excentricidades: las travesuras del realizador japonés Takashi Miike.
En esas fascinantes secuencias se asiste a la caída al vacío desde un edificio del cuerpo de una joven, el crimen de un homosexual mientras sodomiza a otro en un repugnante baño, el estallido de unos fideos que salen del vientre de un chino expulsados hacia la cámara cuando es baleado mientras comía con voracidad, la rutina en el caño de una bailarina exótica, un homicida convertido en payaso lanza-cuchillos durante su fuga, un ejecutivo aspirando una línea de cocaína interminable en una fábrica abandonada, y un par de policías maltratando transeúntes.
En ese mismo escenario se enfrentarán Jojima (Shô Aikawa), un policía decidido a combatir al crimen organizado, padre de una hija enferma que debe ser sometida a una costosa operación, subordinado de un jefe corrupto que lo acusa de querer incendiar cada día la estación de policía y de un superior dedicado a tocar la flauta en la terraza del precinto; y Ryuichi (Riki Takeuchi), un matón que busca hacerse un espacio en la mafia para superar su origen minoritario.

miércoles, 29 de junio de 2011

Lucía Puenzo - El niño pez

Lala (Inés Efron) y La Guayi (Mariela Vitale, alias "Emme"), hija y empleada doméstica paraguaya de una familia de clase media alta, son las protagonistas de una historia de amor lésbico, con referencias al cine policial y fantástico.
La trama incluye un parricidio, relaciones incestuosas expuestas y veladas, trata de blancas, corrupción policial y una leyenda guaraní.
Lala pertenece a una familia disfuncional, compuesta por un padre juez y una madre ocupando su tiempo entre amigas y la afición a correr maratones, ambos ausentes y desinteresados en mejorar la deteriorada comunicación con los hijos (Nacho, hermano de Lala, tiene como meta volver a ser internado en una granja).
La Guayi se incorpora a la casa habitada por la familia a los catorce años, huyendo de su hogar en Asunción tras haber quedado embarazada del padre (Arnaldo André), y perder un hijo en circunstancias que en el relato se confunden con el mito: el hijo desaparecido es el niño pez aludido en el título, morador del fondo de un lago, destinado a acompañar a los ahogados a las profundidades.
Las jóvenes se diferencian en cuanto a su origen social: Lala fue criada en la abundancia y la comodidad, mientras que La Guayi padeció un pasado de abusos y carencia, pero tienen en común el haber estado siempre solas.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Naomi Kawase - Shara

Shara empieza con un largo travelling en ralentí, en una escena que se desarrolla como si fuese un sueño, donde la cámara "observa" a los hermanos Kei y Shun quitándose manchas de tinta china y, a continuación, los "persigue" cuando Kei corre, seguido por Shun, sin que podamos saber dónde se dirige, por las bonitas calles de Nara, antigua capital de Japón y ciudad natal de la realizadora Naomi Kawase.
De pronto, Kei desaparece sin dejar rastros, como si se se desvaneciera en el aire.
La acción se vuelve a reanudar unos años más tarde, con los integrantes de la familia intentando sobrellevar la ausencia del hijo: la madre ha quedado embarazada una vez más, el padre es el director del festival de danzas callejeras de Basara y Shun pinta un retrato de su hermano.
Pero un día, reciben la ansiada noticia de la aparición de Kei.
Entonces, es el tiempo de la reparación.
El baile permite alejar los fantasmas, conjurar la suerte, mientras que la llegada de la lluvia tiene un efecto de purificación.
El nacimiento de un nuevo hijo ("Amanece" dice Reiko, el personaje de la madre interpretado por la propia directora), tiene lugar en el hogar familiar, en presencia de los más cercanos, subrayando la importancia de la familia y la comunidad.

martes, 26 de octubre de 2010

Wong Kar-wai - Cenizas del tiempo

Rodada en 1994, Ashes of Time es el tercer y más ambicioso largometraje de Wong Kar-wai, anterior a Chungking Express, que significaría su reconocimiento internacional.
En 2008, el director hongkonés decide hacer una nueva versión, puesto que el negativo original estaba incompleto y conservado en muy mal estado en un laboratorio cerrado por la crisis financiera que afectó a Asia en 1998.
Ashes of Time Redux presenta nuevas escenas y omite otras, incorpora una estructura en capítulos, efectos especiales y una diferente banda sonora.
Pertenece al género del cine de artes marciales chino y hongkonés denominado wu xia pian.
Incluye además referencias al cine de samurais japonés y los spaghetti westerns.
Las anteriores As Tears Go by y Days of Being Wild también fueron películas de género, pero de gangsters.
Ashes of Time, una de las producciones más caras de la industria cinematográfica china en su momento, fue un fracaso comercial, dado que las escenas de acción eran pocas para esta clase de filmes, pues WKW dedicó buena parte del metraje a su obsesión: el melodrama de personas atormentadas por pasiones nunca consumadas.
Lejos de mostrarse afectado, la duración de la nueva versión es de ocho minutos menos que la original y lo que el director habría quitado son, precisamente, secuencias de acción.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Kim Ki-duk - Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera

Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera es un cambio significativo en la obra del cineasta Kim Ki-duk.
El tema subyacente a sus películas, en las que expresa una mirada sobre las relaciones humanas: pecado, culpa y redención, no encuentra en la violencia explícita un modo de realización, sino que se convierte en metáfora budista.
Alegoría con contenido moral, utiliza las estaciones del año aludidas en el título para describir el arduo y doloroso camino del aprendizaje.
La vida concebida como un ciclo que permite acceder a un mayor conocimiento, en tanto y en cuanto, se cumpla en armonía con lo que nos rodea, alejado de tentaciones y siendo conscientes de las consecuencias de nuestras actos.
En una escena fundamental, se representa el karma, una energía trascendente producida a partir de los actos de las personas; ley de la naturaleza o causalidad.
Los actos, del mismo modo que las palabras y los pensamientos, tienen consecuencias, no en el sentido de premios o castigos, sino como efecto o resultado, tendencia o propensión.
No es un determinismo, pues el hombre es libre de elegir sus acciones, pero los comportamientos negativos conllevan consecuencias disvaliosas: pesar, sufrimiento, aflicción, en esta vida y en las sucesivas, y solo a través de un proceso de aprendizaje se alcanzaría un estado de sabiduría más elevado.

sábado, 3 de julio de 2010

Gus Van Sant - Mala noche

Filmada en 16 mm, con un presupuesto de 25.000 dólares e interpretada por actores no profesionales, Mala noche es una película de 1985, precursora del New Queer Cinema, que da vida a personajes de los cuales no suele ocuparse el cine, exponiendo cuestiones de género y de clase.
Está basada en la novela autobiográfica del poeta Walt Curtis y tiene como escenario las calles de la ciudad natal del realizador Gus Van Sant: Portland, Oregon.
Casi un apunte, un borrador, cruda, de bella fotografía en blanco y negro, acentuando la oscuridad de los lúgubres pasillos de hoteles baratos y los tonos grises de esos espacios urbanos degradados, que parecen compuestos de deshechos, y que sólo se iluminan en las alegres imágenes capturadas en Super-8 por los propios protagonistas, enfatizando la fugacidad del sentimiento de felicidad.
Walt (Tim Streeter), un joven dependiente en una tienda, se siente atraído por Johnny (Doug Cooeyate), un aún más joven mexicano inmigrante ilegal, que ingresa cierto día con su amigo Roberto Pepper (Ray Monge).
Mala noche es representativa del mejor cine independiente debido a su honestidad.
En el retrato de todo tipo de marginales: homosexuales, inmigrantes ilegales, borrachos, pordioseros, no hay un atisbo de aquello que caracteriza al discurso del cine de la gran industria: su pretensión moralizante.

martes, 27 de abril de 2010

Takashi Miike - Big Bang Love

Takashi Miike es versátil, prolífico, bizarro, provocador, y en su cine conviven violencia, humor, parodia, absurdo y aberraciones varias.
El tema explícito en su obra es la alienación, el aislamiento de individuos que se esfuerzan por ser aceptados en una sociedad que los rechaza, procurando una ilusoria adaptación a un mundo inhospitalario.
Expatriados -es recurrente en sus filmes la referencia a la discriminación que padecen los chinos en Japón-, abandonados a su suerte con una historia de infancia perdida.
El argumento es por demás simple: dos detenidos recién ingresados al penal son llevados a una celda, al tiempo Shiro Kazuki (Masanobu Andō) es hallado muerto y Jun Ariyoshi (Ryūhei Matsuda) confiesa el crimen.
A continuación, se lleva a cabo la investigación para encontrar al culpable, que cuenta entre los sospechosos al propio director de la prisión.
Pero ocurre que en Big Bang Love la trama es accesoria: fragmentaria y hermética; importa lo que sugiere: la mirada sobre la sociedad, y en esta oportunidad en particular, sobre la administración de justicia: rigurosa, aséptica, deshumanizada; y por supuesto, la puesta en escena: siempre innovadora, impactante, diferente del realizador japonés.

lunes, 22 de febrero de 2010

Jacques Audiard - Lee mis labios

Carla (Emmanuelle Devos) es una empleada de una empresa constructora, donde es discriminada debido a su condición de mujer y de hipoacúsica.
Está abrumada y frustrada por las tareas que debe cumplir y por el trato desigual con los hombres.
Cuando su jefe le propone contratar a un asistente, será tan cuidadosa en su elección como si se tratara de una pareja.
La primera mitad de Lee mis labios, muy lograda, consiste en la descripción de la protagonista principal, en el retrato de una solitaria Carla: su aislamiento, el evadirse de la indiferencia y el maltrato quitándose los audífonos.
El ingreso a la oficina de un también desfavorecido Paul (Vincent Cassel), por ser un ex presidiario, hará nacer entre ambos una relación basada en la necesidad mutua y una latente atracción, que significará la posibilidad de una revancha, aprovechando la inteligencia de Carla y la fuerza de Paul.
La segunda mitad, más convencional, adopta la forma del tradicional film noir francés.
Dos víctimas que se convierten en improbables victimarios, encontrarán en sus propias debilidades las armas para apropiarse de lo que hasta entonces se les ha negado.
Carla ha desarrollado una habilidad: leer los labios, muy útil para Paul que, aprovechando su conocimiento del submundo criminal, no demorará en idear un plan, güiño mediante a La ventana indiscreta (1954), la tantas veces aludida obra maestra de Alfred Hitchcock, que les permitirá apoderarse de un botín perteneciente a unos mafiosos.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Naomi Kawase - El secreto del bosque

El cine de la directora Naomi Kawase versa sobre la pérdida, el duelo, el cómo aprender a convivir con la ausencia.
Es un arte sensorial en íntima relación con la naturaleza, hecho de imágenes que reflejan el espíritu que habita las cosas, tal como si estuviesen dotados de vida propia: el mecerse de los árboles por efecto del viento, el fluir de un río, el cálido fuego.
Machiko (Machiko Ono), una joven que ha perdido un hijo, es ayudante terapéutica en un hogar de ancianos donde cuida al Sr. Shigeki (Shigeki Uda), un paciente afligido por la muerte de su esposa Mako, acontecida treinta y trés años atrás.
Machiko y el Sr. Shigeki emprenderán un viaje en el que se internarán en un bosque, a causa del empecinamiento de Shigeki por hallar la tumba de su esposa, donde tendrá lugar un último y conmovedor acto de luto para ambos.
Kawase expone el padecimiento de Shigeki en una consumada escena que muestra a su mujer enseñándole una canción que interpretarán en el piano para, más tarde, abandonarlo lentamente.
Shigeki recobrará esa misma calidez cuando Machiko se quite la ropa para abrigarlo durante la fría noche en el bosque. Entonces, Shigeki bailará junto a Mako a modo de despedida.
Es la idea de un largo y arduo recorrido que conduce a un sitio al que llegar cuando se está listo para dejar partir a otra persona.

domingo, 18 de octubre de 2009

Eric Khoo - Be with Me

"¿Está el verdadero amor realmente allí, mi amor?
Sí, si tu cálido corazón está."

Es muy simple contar de qué trata Be with Me, pero cómo transmitir a través de palabras la sustancia de un cine hecho de emociones, sentimientos, vivencias.
Tres relatos enlazados dan vida a este largometraje: en el primero, llamado Meant to Be, un anciano dueño de un almacén, afectado por la muerte de su esposa, es rescatado del abatimiento por una mujer sorda y ciega; Finding Love tiene como protagonista a un solitario guardia de seguridad que espía a una mujer ejecutiva de la que está secretamente enamorado; finalmente, So In Love retrata las primeras experiencias en el amor de dos adolescentes entre chat y mensajes de texto.

"Tristemente, algunas veces hasta el verdadero amor puede romperse, oh cariño.
Todavía no quiere decir que el mundo se acaba."

El núcleo es un documental inspirado en la autobiografía de Theresa Chan, sorda y ciega desde los catorce años. Es maravilloso verla cocinar, enseñar a tejer, comunicarse a través de un sistema de signos táctiles efectuados sobre la palma de su mano.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Tsai Ming-liang - La nube errante

Tsai Ming-liang, nacido en Malasia, pero de ascendencia china, a los veinte años se mudó a Taipéi, desarrollando su carrera en Taiwan.
En oportunidad de conceder una entrevista con motivo de la difusión de La nube errante, Tsai confesó que no tiene sentido de pertenencia a Malasia o Taiwan, y esa misma falta de integración se manifiesta en sus personajes.
Se acostumbra citar a sus pares: Michelangelo Antonioni; François Truffaut, Jean-Luc Godard, o más propiamente la Nouvelle Vague, entre sus referencias.
Los temas recurrentes de su cine son notorios en La nube errante: la soledad, el aislamiento, la incomunicación en un espacio urbano alienante; representados de forma muy gráfica en esos pasillos fríos, impersonales, inhóspitos de edificios que parecen permanentemente deshabitados de la populosa Taipéi.
En la obra de Tsai existe un profundo cuestionamiento de la idea de progreso.
Dos escenas de sexo desinhibidas son esenciales al filme: la inicial con mucho humor; y la final, penosa y perturbadora.
El agua, elemento esencial en sus películas, a diferencia de su presencia en forma de diluvios en The Hole (1998); aquí es un bien escaso, siendo reemplazado por el jugo de sandía, fruta que es otra de sus figuras habituales.
Es posible reconocer sin esfuerzo sus característicos largos planos fijos, la ausencia de diálogos, una resistencia a la narrativa y el énfasis en retratar la vida cotidiana. Todo matizado con números musicales coloridos, bizarros, kitsch, que ya anticipara en la mencionada The Hole.

martes, 21 de julio de 2009

Wong Kar-wai - 2046

"En el año 2046 una gran red ferroviaria cubre el mundo.
Un tren misterioso parte regularmente hacia 2046.
Todos los que van a 2046 buscan lo mismo.
Recuperar sus recuerdos perdidos.
Dicen que nada cambia nunca en 2046...
pero nadie sabe si es verdad...
porque nadie ha regresado jamás.
Excepto yo."

2046 (2004), es un filme del director chino Wong Kar-wai perteneciente a una trilogía que completan Days of Being Wild (1991) e In the Mood for Love (2000).
Compleja en su trama y en la cantidad de personajes, a diferencia de In the Mood for Love, que es más lineal y centrada en la pareja protagónica, está estructurada por secciones, donde cada una corresponde a un agridulce romance.
Las parejas del Sr. Chow (Tony Leung), un periodista que se gana la vida escribiendo novelas de amor, son todas maravillosas: Su Li Zhen (Gong Li), una jugadora de cartas del mismo nombre que el personaje que encarnara Maggie Cheung en In the Mood for Love, Lulú/Mimí (Carina Lau), una prostituta que aparece en Days of Being Wild, Bai Ling (Zhang Ziyi), otra prostitura, y Wang Jing Wen (Faye Wong), hija del propietario del hotel donde se hospeda el Sr. Chow. Se debe agregar el personaje del episodio que recrea la novela futurista escrita por Chow: el androide wjw 1967 (Faye Wong), que acompaña a Tak (Takuya Kimura), álter ego del propio Chow.

viernes, 12 de junio de 2009

Michelangelo Antonioni/Steven Soderbergh/Wong Kar-wai - Eros

Eros es un proyecto compartido por tres reconocidos directores: Michelangelo Antonioni, Steven Soderbergh y Wong Kar-wai, responsables cada uno de un episodio que tiene al erotismo y la sensualidad como tema central; unidos por una composición de Caetano Veloso dedicada al célebre Antonioni.

El peligroso filo de las cosas - Michelangelo Antonioni
Una pareja con desavenencias sexuales viaja a la costa de Toscana. El hombre conoce una joven pechugona y tienen sexo. Las dos mujeres desnudas bailan en la playa y, más tarde, se encuentran. Una bella fotografía de exteriores y diálogos propios de una telenovela.

Equilibrio - Steven Soderbergh
Durante una sesión de terapia, un paciente cuenta un sueño recurrente con una mujer, mientras su analista está más interesado en lo que observa por la ventana de su consultorio. Referencias oníricas, hitchcockianas, y una historia que no consigue crear interés.

La mano - Wong Kar-wai
Algunos críticos de cine sostienen que este mediometraje es la mejor película de Wong Kar-wai. Rodado durante la filmación de 2046, pertenece a la clase de melodramas en la obra de este autor cuyo estreno es In the Mood for Love (2000).
Ambientados en Hong-Kong en los sesentas, son relatos súper estilizados de historias de amor no consumado.

lunes, 13 de abril de 2009

Oxide Pang Chun y Danny Pang - Muerte en Bangkok

La historia es simple y poco original: Kong (Pawarith Monkolpisit), un solitario asesino a sueldo sordomudo, conoce a una chica empleada en una farmacia de nombre Fon (Premsinee Ratanasopha) y, de ese modo, descubre un mundo cotidiano del que no forma parte.
La narración es lineal, sólo interrumpida por flashbacks referidos a la vida del protagonista, entre los que se destaca el de una agresión sufrida en su infancia, cuando otros niños lo golpean a causa de un prejuicio fundado en su discapacidad, hecho presentado como el motivo de su marginalidad.
El filme tiene un ritmo vertiginoso, en el estilo propio de los videoclips, por ejemplo, en la escena retrospectiva en que su mentor Joe (Pisek Intrakanchit), enseña a Kong el oficio, y muestra cierto abuso de recursos técnicos que, en mi gusto, solo añaden artificialidad al relato
Visualmente enseña colores saturados en luces de neón de bares y locales de striptease de los barrios bajos de Bangkok, espacio para el deambular de Kong.
Los hermanos Oxide y Danny Pang demuestran pulso para contar y solvencia en las escenas de acción, al mismo tiempo que es lograda la caracterización de Kong como un frío asesino profesional en oposición a su lado humano cuando se encuentra en compañía de Fon, por ejemplo, en la escena en que asisten a una función de cine donde se proyecta una película de Charles Chaplin, aún cuando tampoco sea novedoso.