miércoles, 11 de mayo de 2011

Naomi Kawase - Shara

Shara empieza con un largo travelling en ralentí, en una escena que se desarrolla como si fuese un sueño, donde la cámara "observa" a los hermanos Kei y Shun quitándose manchas de tinta china y, a continuación, los "persigue" cuando Kei corre, seguido por Shun, sin que podamos saber dónde se dirige, por las bonitas calles de Nara, antigua capital de Japón y ciudad natal de la realizadora Naomi Kawase.
De pronto, Kei desaparece sin dejar rastros, como si se se desvaneciera en el aire.
La acción se vuelve a reanudar unos años más tarde, con los integrantes de la familia intentando sobrellevar la ausencia del hijo: la madre ha quedado embarazada una vez más, el padre es el director del festival de danzas callejeras de Basara y Shun pinta un retrato de su hermano.
Pero un día, reciben la ansiada noticia de la aparición de Kei.
Entonces, es el tiempo de la reparación.
El baile permite alejar los fantasmas, conjurar la suerte, mientras que la llegada de la lluvia tiene un efecto de purificación.
El nacimiento de un nuevo hijo ("Amanece" dice Reiko, el personaje de la madre interpretado por la propia directora), tiene lugar en el hogar familiar, en presencia de los más cercanos, subrayando la importancia de la familia y la comunidad.

lunes, 28 de marzo de 2011

Kazuo Ishiguro - Pálida luz en las colinas

Después del suicidio de Keiko, su hija mayor, y mientras recibe en su casa en Inglaterra la visita de Niki, la menor, Etsuko, una mujer de cincuenta años, recuerda los días en Nagasaki, cuando conoció a las raras e inquietantes Sachiko y su pequeña hija Mariko.
Sachiko, desfavorecida por la pérdida de status social, está empecinada en huir rumbo a un futuro incierto; por su parte, Mariko sufrió un episodio traumático en tiempos de guerra, afectando su comportamiento.
Kazuo Ishiguro, nativo de Nagasaki, naturalizado británico y formado académicamente en el Reino Unido, en su primera novela, Pálida luz en las colinas (1982), expone las consecuencias funestas de la II Guerra Mundial, la bomba atómica y la ocupación del Japón en sus habitantes, en particular, cómo los valores culturales de Estados Unidos influyeron negativamente en las rígidas costumbres en materia de enseñanza, modificando el modo en que la sociedad japonesa se concebía a sí misma, desconociendo el modelo sustentado en el patriotismo, la disciplina, el deber, la lealtad y las tradiciones vigente en el pasado, cuyo efecto fue un enfrentamiento generacional.
Pero las inquietudes que transmite esta obra son: escribir acerca de la tristeza, la añoranza que provoca dejar atrás una ciudad y un país (la familia del autor se trasladó a Londres cuando contaba con apenas seis años); la aceptación de la partida de una hija que ha muerto y de otra que empieza a vivir en forma independiente; las dudas acerca de cómo habría sido todo si se hubiesen tomado otras decisiones; y el modo en que las propias determinaciones afectan a aquellos por quienes somos responsables.

Kazuo Ishiguro - Los restos del día

Mister Stevens es un mayordomo que ha servido durante treinta años en la mansión inglesa Darlington Hall.
Cuando el nuevo señor, el norteamericano Mister Farraday, propone al sirviente hacer un viaje de descanso durante su ausencia, Mister Stevens piensa que quizá sea una buena oportunidad de visitar a la antigua ama de llaves miss Kenton con la intención de sugerir que regrese a su trabajo.
A partir de allí, tiene lugar el recorrido de Mister Stevens en el majestuoso Ford que perteneciera a lord Darlington, su patrón de tantos años, por los acogedores paisajes de un verde único de las planicies de Inglaterra que separan Oxford de Weymouth, donde sucede el encuentro con Miss Kenton.
Kazuo Ishiguro cuenta de un modo ejemplar esos seis días de viaje, apenas una excusa para describir al protagonista.
La mayor preocupación de Mister Stevens es responder a la pregunta: "¿Qué es un "gran" mayordomo?
Su respuesta está asociada a la idea de "dignidad".
Es fascinante el relato de cómo el sirviente llega a adquirir esa cualidad, consistiendo en no despojarse nunca de su función en presencia de otra persona, hecho demostrado en la forma en que se rehúsa a abandonar la investidura mientras su padre agoniza o Miss Kenton anuncia que va a contraer matrimonio y se marchará de la mansión.
"¿He de pensar -dijo- que después de tantos años de servicio en esta casa, no tiene usted más palabras de despedida que las que acaba de pronunciar?

martes, 26 de octubre de 2010

Wong Kar-wai - Cenizas del tiempo

Rodada en 1994, Ashes of Time es el tercer y más ambicioso largometraje de Wong Kar-wai, anterior a Chungking Express, que significaría su reconocimiento internacional.
En 2008, el director hongkonés decide hacer una nueva versión, puesto que el negativo original estaba incompleto y conservado en muy mal estado en un laboratorio cerrado por la crisis financiera que afectó a Asia en 1998.
Ashes of Time Redux presenta nuevas escenas y omite otras, incorpora una estructura en capítulos, efectos especiales y una diferente banda sonora.
Pertenece al género del cine de artes marciales chino y hongkonés denominado wu xia pian.
Incluye además referencias al cine de samurais japonés y los spaghetti westerns.
Las anteriores As Tears Go by y Days of Being Wild también fueron películas de género, pero de gangsters.
Ashes of Time, una de las producciones más caras de la industria cinematográfica china en su momento, fue un fracaso comercial, dado que las escenas de acción eran pocas para esta clase de filmes, pues WKW dedicó buena parte del metraje a su obsesión: el melodrama de personas atormentadas por pasiones nunca consumadas.
Lejos de mostrarse afectado, la duración de la nueva versión es de ocho minutos menos que la original y lo que el director habría quitado son, precisamente, secuencias de acción.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Kim Ki-duk - Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera

Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera es un cambio significativo en la obra del cineasta Kim Ki-duk.
El tema subyacente a sus películas, en las que expresa una mirada sobre las relaciones humanas: pecado, culpa y redención, no encuentra en la violencia explícita un modo de realización, sino que se convierte en metáfora budista.
Alegoría con contenido moral, utiliza las estaciones del año aludidas en el título para describir el arduo y doloroso camino del aprendizaje.
La vida concebida como un ciclo que permite acceder a un mayor conocimiento, en tanto y en cuanto, se cumpla en armonía con lo que nos rodea, alejado de tentaciones y siendo conscientes de las consecuencias de nuestras actos.
En una escena fundamental, se representa el karma, una energía trascendente producida a partir de los actos de las personas; ley de la naturaleza o causalidad.
Los actos, del mismo modo que las palabras y los pensamientos, tienen consecuencias, no en el sentido de premios o castigos, sino como efecto o resultado, tendencia o propensión.
No es un determinismo, pues el hombre es libre de elegir sus acciones, pero los comportamientos negativos conllevan consecuencias disvaliosas: pesar, sufrimiento, aflicción, en esta vida y en las sucesivas, y solo a través de un proceso de aprendizaje se alcanzaría un estado de sabiduría más elevado.

jueves, 26 de agosto de 2010

Teresa Caldeira - Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil

La antropóloga Teresa Caldeira estudia fenómenos como la creación de barrios cerrados, fortificados, zonas de segregación de los que menos tienen, cuya edificación contribuye a frustrar el ideal moderno de la ciudad entendida como espacio público donde convergen las diferencias; o la discriminización de género y la reinvención de las identidades en los jóvenes, en que la observación de sus manifestaciones públicas, por ejemplo: graffitis, pixaçao, hip-hop, skate, permite concluir que son actividades tendientes a excluir a las mujeres, y conspiran con la construcción de una identidad femenina.
En el presente ensayo, de nombre Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil, la autora se dedica a analizar tres modos en los cuales las nociones de derechos y justicia han sido articuladas en el Brasil democrático: en el primer caso, muestra cómo los movimientos sociales urbanos utilizaron los derechos para exigir políticas habitacionales para los residentes pobres de las periferias urbanas; en el segundo, la alusión a los derechos y la justicia están asociados a intentos por socavar las instituciones democráticas, incluyendo la campaña para impugnar la legitimidad de las demandas por los derechos humanos, las expresiones de apoyo a la violencia policial y los reclamos de los grupos del crimen organizado; finalmente, se consagra a investigar los movimientos hip-hop y su propósito de combatir la violencia, y la falta de oportunidades de los residentes jóvenes de las periferias pobres.

sábado, 3 de julio de 2010

Gus Van Sant - Mala noche

Filmada en 16 mm, con un presupuesto de 25.000 dólares e interpretada por actores no profesionales, Mala noche es una película de 1985, precursora del New Queer Cinema, que da vida a personajes de los cuales no suele ocuparse el cine, exponiendo cuestiones de género y de clase.
Está basada en la novela autobiográfica del poeta Walt Curtis y tiene como escenario las calles de la ciudad natal del realizador Gus Van Sant: Portland, Oregon.
Casi un apunte, un borrador, cruda, de bella fotografía en blanco y negro, acentuando la oscuridad de los lúgubres pasillos de hoteles baratos y los tonos grises de esos espacios urbanos degradados, que parecen compuestos de deshechos, y que sólo se iluminan en las alegres imágenes capturadas en Super-8 por los propios protagonistas, enfatizando la fugacidad del sentimiento de felicidad.
Walt (Tim Streeter), un joven dependiente en una tienda, se siente atraído por Johnny (Doug Cooeyate), un aún más joven mexicano inmigrante ilegal, que ingresa cierto día con su amigo Roberto Pepper (Ray Monge).
Mala noche es representativa del mejor cine independiente debido a su honestidad.
En el retrato de todo tipo de marginales: homosexuales, inmigrantes ilegales, borrachos, pordioseros, no hay un atisbo de aquello que caracteriza al discurso del cine de la gran industria: su pretensión moralizante.

miércoles, 2 de junio de 2010

Loïc Wacquant - Las cárceles de la miseria

El sociológo Loïc Wacquant sostiene, parafraseando al criminólogo Adam Crawford, que por "tolerancia cero" debe entenderse "intolerancia selectiva", en referencia a un contenido discriminatoria de la pobreza en las prácticas policiales y judiciales.
Semejante criterio se podría justificar si se lo aplicara también a los delitos vinculados a la corrupción, a las violaciones de los derechos laborales, etc.
Se trata de un sistema publicitado como exitoso, que se "exporta" pero que, en realidad, no se aplica en ninguna parte, salvo en Nueva York, donde es muy cuestionado.
En el fondo, subyace una política de menor participación del estado en la regulación en materia económica, por oposición a un aumento en la represiva, que se traduce en más policías, legislación penal más dura, etc.
Loïc Wacquant entiende que existe una política de criminalización de la miseria.
La desregulación económica y la precarización laboral se completan con la retracción del estado en el campo de la asistencia social.
En Estados Unidos, el ascenso del estado penal y el concomitante debilitamiento del estado social cumplen con el objeto de disciplinar y separar del cuerpo social a determinados grupos considerados peligrosos. En ese contexto, la cárcel reemplaza al gueto como forma de encierro.

martes, 18 de mayo de 2010

Loïc Wacquant - Parias urbanos

Si en Las cárceles de la miseria el sociólogo francés Loïc Wacquant se propuso derribar el mito de la "tolerancia cero", en Parias urbanos hace lo propio con la falacia de la "infraclase".
A tal fin, estudia las causas que conducen a la construcción de un hipergueto, describiendo el cambio que se produjo en el gueto negro norteamericano a partir de los sesentas. Asimismo, establece un paralelismo con la situación de la banlieue francesa.
Como método de estudio, sugiere la teoría del "proceso civilizatorio" de Norbert Elias, que concibe al gueto como un sistema de fuerzas dinámicas que unen a agentes situados en su interior y exterior.
Dentro de las causas económicas, en su opinión no las más determinantes, destaca la aparición de un nuevo tipo de pobreza que denomina "marginalidad avanzada", y señala las alternativas para combatirla.
Por último, se refiere al fenómeno de la criminalización de la inmigración que se está gestando en Europa, a imagen y semejanza de lo que ocurre con los negros pobres en Estados Unidos.

El punto de partida de este análisis será el de los factores externos que reconfiguraron el territorio social y simbólico dentro del cual los residentes del gueto se (re)definen y hacen lo propio con la colectividad que forman, y solo se ocupará indirectamente de la producción interna de su orden y conciencia sociales específicos.

martes, 27 de abril de 2010

Takashi Miike - Big Bang Love

Takashi Miike es versátil, prolífico, bizarro, provocador, y en su cine conviven violencia, humor, parodia, absurdo y aberraciones varias.
El tema explícito en su obra es la alienación, el aislamiento de individuos que se esfuerzan por ser aceptados en una sociedad que los rechaza, procurando una ilusoria adaptación a un mundo inhospitalario.
Expatriados -es recurrente en sus filmes la referencia a la discriminación que padecen los chinos en Japón-, abandonados a su suerte con una historia de infancia perdida.
El argumento es por demás simple: dos detenidos recién ingresados al penal son llevados a una celda, al tiempo Shiro Kazuki (Masanobu Andō) es hallado muerto y Jun Ariyoshi (Ryūhei Matsuda) confiesa el crimen.
A continuación, se lleva a cabo la investigación para encontrar al culpable, que cuenta entre los sospechosos al propio director de la prisión.
Pero ocurre que en Big Bang Love la trama es accesoria: fragmentaria y hermética; importa lo que sugiere: la mirada sobre la sociedad, y en esta oportunidad en particular, sobre la administración de justicia: rigurosa, aséptica, deshumanizada; y por supuesto, la puesta en escena: siempre innovadora, impactante, diferente del realizador japonés.