sábado, 3 de julio de 2010

Gus Van Sant - Mala noche

Filmada en 16 mm, con un presupuesto de 25.000 dólares e interpretada por actores no profesionales, Mala noche es una película de 1985, precursora del New Queer Cinema, que da vida a personajes de los cuales no suele ocuparse el cine, exponiendo cuestiones de género y de clase.
Está basada en la novela autobiográfica del poeta Walt Curtis y tiene como escenario las calles de la ciudad natal del realizador Gus Van Sant: Portland, Oregon.
Casi un apunte, un borrador, cruda, de bella fotografía en blanco y negro, acentuando la oscuridad de los lúgubres pasillos de hoteles baratos y los tonos grises de esos espacios urbanos degradados, que parecen compuestos de deshechos, y que sólo se iluminan en las alegres imágenes capturadas en Super-8 por los propios protagonistas, enfatizando la fugacidad del sentimiento de felicidad.
Walt (Tim Streeter), un joven dependiente en una tienda, se siente atraído por Johnny (Doug Cooeyate), un aún más joven mexicano inmigrante ilegal, que ingresa cierto día con su amigo Roberto Pepper (Ray Monge).
Mala noche es representativa del mejor cine independiente debido a su honestidad.
En el retrato de todo tipo de marginales: homosexuales, inmigrantes ilegales, borrachos, pordioseros, no hay un atisbo de aquello que caracteriza al discurso del cine de la gran industria: su pretensión moralizante.

miércoles, 2 de junio de 2010

Loïc Wacquant - Las cárceles de la miseria

El sociológo Loïc Wacquant sostiene, parafraseando al criminólogo Adam Crawford, que por "tolerancia cero" debe entenderse "intolerancia selectiva", en referencia a un contenido discriminatoria de la pobreza en las prácticas policiales y judiciales.
Semejante criterio se podría justificar si se lo aplicara también a los delitos vinculados a la corrupción, a las violaciones de los derechos laborales, etc.
Se trata de un sistema publicitado como exitoso, que se "exporta" pero que, en realidad, no se aplica en ninguna parte, salvo en Nueva York, donde es muy cuestionado.
En el fondo, subyace una política de menor participación del estado en la regulación en materia económica, por oposición a un aumento en la represiva, que se traduce en más policías, legislación penal más dura, etc.
Loïc Wacquant entiende que existe una política de criminalización de la miseria.
La desregulación económica y la precarización laboral se completan con la retracción del estado en el campo de la asistencia social.
En Estados Unidos, el ascenso del estado penal y el concomitante debilitamiento del estado social cumplen con el objeto de disciplinar y separar del cuerpo social a determinados grupos considerados peligrosos. En ese contexto, la cárcel reemplaza al gueto como forma de encierro.

martes, 18 de mayo de 2010

Loïc Wacquant - Parias urbanos

Si en Las cárceles de la miseria el sociólogo francés Loïc Wacquant se propuso derribar el mito de la "tolerancia cero", en Parias urbanos hace lo propio con la falacia de la "infraclase".
A tal fin, estudia las causas que conducen a la construcción de un hipergueto, describiendo el cambio que se produjo en el gueto negro norteamericano a partir de los sesentas. Asimismo, establece un paralelismo con la situación de la banlieue francesa.
Como método de estudio, sugiere la teoría del "proceso civilizatorio" de Norbert Elias, que concibe al gueto como un sistema de fuerzas dinámicas que unen a agentes situados en su interior y exterior.
Dentro de las causas económicas, en su opinión no las más determinantes, destaca la aparición de un nuevo tipo de pobreza que denomina "marginalidad avanzada", y señala las alternativas para combatirla.
Por último, se refiere al fenómeno de la criminalización de la inmigración que se está gestando en Europa, a imagen y semejanza de lo que ocurre con los negros pobres en Estados Unidos.

El punto de partida de este análisis será el de los factores externos que reconfiguraron el territorio social y simbólico dentro del cual los residentes del gueto se (re)definen y hacen lo propio con la colectividad que forman, y solo se ocupará indirectamente de la producción interna de su orden y conciencia sociales específicos.

martes, 27 de abril de 2010

Takashi Miike - Big Bang Love

Takashi Miike es versátil, prolífico, bizarro, provocador, y en su cine conviven violencia, humor, parodia, absurdo y aberraciones varias.
El tema explícito en su obra es la alienación, el aislamiento de individuos que se esfuerzan por ser aceptados en una sociedad que los rechaza, procurando una ilusoria adaptación a un mundo inhospitalario.
Expatriados -es recurrente en sus filmes la referencia a la discriminación que padecen los chinos en Japón-, abandonados a su suerte con una historia de infancia perdida.
El argumento es por demás simple: dos detenidos recién ingresados al penal son llevados a una celda, al tiempo Shiro Kazuki (Masanobu Andō) es hallado muerto y Jun Ariyoshi (Ryūhei Matsuda) confiesa el crimen.
A continuación, se lleva a cabo la investigación para encontrar al culpable, que cuenta entre los sospechosos al propio director de la prisión.
Pero ocurre que en Big Bang Love la trama es accesoria: fragmentaria y hermética; importa lo que sugiere: la mirada sobre la sociedad, y en esta oportunidad en particular, sobre la administración de justicia: rigurosa, aséptica, deshumanizada; y por supuesto, la puesta en escena: siempre innovadora, impactante, diferente del realizador japonés.

viernes, 12 de marzo de 2010

Haruki Murakami - Tokio blues (Norwegian Wood)

El Capítulo 1, bellamente escrito, resume las obsesiones de Haruki Murakami, autor de Tokio blues: la pérdida y la memoria.
El recuerdo de un amor que se desvanece, sentido como una insoportable ausencia, y la adolescencia como una etapa de la que no se sale indemne.
Toru Watanabe se encuentra a bordo de un Boing 747, descendiendo en la ciudad de Hamburgo, mientras escucha por los altavoces la canción de los Beatles, Norwegian Wood, que lo lleva a recordar con nostalgia su juventud en Tokio a fines de los sesentas.
A la inestable Naoko, la novia de Kizuki, su único amigo de la adolescencia, con quien se reencuentra después del suicidio del muchacho, y lo une una profunda y compleja relación que continúa por medio de correspondencia, cuando Naoko ingresa a una institución de salud mental. Y a la excéntrica Midori, su compañera de la universidad, vital, desenfadada, la contracara de Naoko.
Ambas libraron una contienda en el corazón de Watanabe, acercándolo a la luz o a la oscuridad, a semejanza de las pulsiones de vida y de muerte.
Matías Repar, escribió en el diario Clarín, lo siguiente: "Para Murakami la adolescencia es un espacio del que se es expulsado sin explicaciones. Un pozo oscuro, profundo, horriblemente hermoso, y de mortífera locura, del que muchos no regresan".

miércoles, 10 de marzo de 2010

Haruki Murakami - Al sur de la frontera, al oeste del sol

Las cosas que se pierden, se pierden irremediablemente.
Solo subsisten como una carga, un equipaje que cada uno lleva consigo y no se puede dabandonar.
Un amor no consumado, el sentimiento de culpa por haber herido a alguien, sucedidos en la adolescencia, tienen tal significación que dejan una marca.
Permanecen en forma de sueños, visiones, en los que se busca completar la ausencia que ellos provocan.
Mas en determinado momento se desvanecen, desaparecen y solo queda un vacío.
Hajime ("Principio") es hijo único. Durante su infancia sufrió un complejo de inferioridad, porque esa condición lo diferenciaba de los demás niños de su medio. Solo estaba a gusto con Shimamoto, también hija única, existiendo entre ambos una comprensión mutua.
El miedo a ser herido es la razón por la que Hajime se aleja de Shimamoto al mudarse a Tokio para ir a la universidad, perdiendo la oportunidad de consumar el amor que siente por ella.
Como adulto, casado con Yukiko, padre de dos niñas y dueño de dos bares de jazz, tiene una vida exitosa, pero siente que no le pertenece, que le falta algo. En su interior, espera el regreso de Shimamoto.
Una cualidad de la obra de Haruki Murakami consiste en combinar diestramente lo real con lo onírico. En ese sentido, todo el relato del reencuentro de Hajime con Shimamoto se puede entender como una fantasía del protagonista.

lunes, 22 de febrero de 2010

Jacques Audiard - Lee mis labios

Carla (Emmanuelle Devos) es una empleada de una empresa constructora, donde es discriminada debido a su condición de mujer y de hipoacúsica.
Está abrumada y frustrada por las tareas que debe cumplir y por el trato desigual con los hombres.
Cuando su jefe le propone contratar a un asistente, será tan cuidadosa en su elección como si se tratara de una pareja.
La primera mitad de Lee mis labios, muy lograda, consiste en la descripción de la protagonista principal, en el retrato de una solitaria Carla: su aislamiento, el evadirse de la indiferencia y el maltrato quitándose los audífonos.
El ingreso a la oficina de un también desfavorecido Paul (Vincent Cassel), por ser un ex presidiario, hará nacer entre ambos una relación basada en la necesidad mutua y una latente atracción, que significará la posibilidad de una revancha, aprovechando la inteligencia de Carla y la fuerza de Paul.
La segunda mitad, más convencional, adopta la forma del tradicional film noir francés.
Dos víctimas que se convierten en improbables victimarios, encontrarán en sus propias debilidades las armas para apropiarse de lo que hasta entonces se les ha negado.
Carla ha desarrollado una habilidad: leer los labios, muy útil para Paul que, aprovechando su conocimiento del submundo criminal, no demorará en idear un plan, güiño mediante a La ventana indiscreta (1954), la tantas veces aludida obra maestra de Alfred Hitchcock, que les permitirá apoderarse de un botín perteneciente a unos mafiosos.

domingo, 24 de enero de 2010

Raúl Schurjin

Raúl Schurjin nació en Mendoza el 17 de febrero de 1907 y murió en Buenos Aires el 30 de junio de 1983.
Estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires.
Los movimientos pictóricos de refencia estilística son: el Expresionismo, el Neorrealismo y el Simbolismo.
Se puede pensar, también, en los colores saturados de Henri Matisse.
Su obra está dedicada a recrear paisajes del litoral santafesino, destacándose la serie "costeritas".
Incluye también retratos, naturalezas muertas y pinturas dedicadas a las artes y oficios cultivados en San Lorenzo (Santa Fe).
Además, consagró una trilogía a la explosión de la bomba atómica en Hiroshima.
Se distingue por una profunda sensibilidad y por el contenido social de su pintura.
En mi casa, cuando era un chico, reproducciones de sus cuadros adornaban las paredes.
Desde entonces, siempre me cautivaron esas imágenes llenas de vida y, al mismo tiempo, de necesidad. Toda la tristeza que expresan los ojos redondos y negros de esas niñas de infancia signada por la carencia.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Naomi Kawase - El secreto del bosque

El cine de la directora Naomi Kawase versa sobre la pérdida, el duelo, el cómo aprender a convivir con la ausencia.
Es un arte sensorial en íntima relación con la naturaleza, hecho de imágenes que reflejan el espíritu que habita las cosas, tal como si estuviesen dotados de vida propia: el mecerse de los árboles por efecto del viento, el fluir de un río, el cálido fuego.
Machiko (Machiko Ono), una joven que ha perdido un hijo, es ayudante terapéutica en un hogar de ancianos donde cuida al Sr. Shigeki (Shigeki Uda), un paciente afligido por la muerte de su esposa Mako, acontecida treinta y trés años atrás.
Machiko y el Sr. Shigeki emprenderán un viaje en el que se internarán en un bosque, a causa del empecinamiento de Shigeki por hallar la tumba de su esposa, donde tendrá lugar un último y conmovedor acto de luto para ambos.
Kawase expone el padecimiento de Shigeki en una consumada escena que muestra a su mujer enseñándole una canción que interpretarán en el piano para, más tarde, abandonarlo lentamente.
Shigeki recobrará esa misma calidez cuando Machiko se quite la ropa para abrigarlo durante la fría noche en el bosque. Entonces, Shigeki bailará junto a Mako a modo de despedida.
Es la idea de un largo y arduo recorrido que conduce a un sitio al que llegar cuando se está listo para dejar partir a otra persona.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Antonio Berni

Antonio Berni nació en Rosario en el año 1905 y murió en Buenos Aires en 1981.
Sus padres fueron inmigrantes italianos y desde muy temprana edad manifestó su interés por la pintura.
En 1923 expone por primera vez en Buenos Aires, y en 1925 el Jockey Club de Rosario otorga a Berni una beca para estudiar en Europa, residiendo durante cinco años en París.
Regresa a Argentina en 1930 después del golpe militar que destituye a Hipólito Yrigoyen.
En 1934 pinta con témpera sobre arpillera Desocupados y Manifestación, dos de sus cuadros más célebres.
La obra pictórica de Antonio Berni expresa un profundo compromiso social, firme convicción que lo impulsa a fundar un nuevo movimiento estético.
En sus propias palabras: "El Nuevo Realismo era para nosotros un paso más allá (o más acá), hacia lo inmediato y concreto. No estábamos recusando los aportes innegables del surrealismo; estábamos, en todo caso, rechazando solamente los aspectos meramente psicológicos e individualistas en que se había quedado cierta parte del surrealismo.
(...) La visión surrealista siempre ha tenido alguna vigencia en mi pintura, aún hoy. Lo que pasa es que, como ya dije anteriormente, yo en París vivía en un mundo puramente intelectual. Llego acá y me enfrento con dos realidades: en el orden intelectual, un colonialismo indiscutible que continúa todavía; en el orden sociopolítico y económico, una situación de crisis profundísima. Vos veías en las calles la crueldad palpable de la miseria.