miércoles, 23 de febrero de 2022

Howard Becker - Outsiders


¿Es verdadero aquello de hazte fama y échate a dormir?
¿La imagen que los demás tienen de nosotros es la que nos sabemos ganar?, ¿tenemos la fama que nos merecemos?
¿O es el producto de una concepción social, una creación de quienes son los formadores de opinión de nuestra reputación?
¿Es posible barajar y dar de nuevo en las relaciones sociales?
Al parecer, construcción individual versus calificación por el grupo dominante es la dicotomía.
Outsiders (1963) es de esas investigaciones que cambiaron el paradigma con respecto a un determinado objeto de estudio, ofreciendo una nueva perspectiva, asomándose a un segmento de la realidad desde otro ángulo, estableciendo un nuevo punto de partida para seguir adelante.
A principios de los '60s, la sociología se preguntaba qué llevaba a una persona a cometer un crimen, transgrediendo las normas aceptadas.
Las teorías históricas investigaban las diferentes causas de las conductas antisociales buscando respuestas en la estructura psíquica del infractor o en su hábitat social.
Las nuevas generaciones de sociólogos reaccionaron a esa visión adoptando una posición crítica: desconfiaron de la administración de justicia por parte del Estado y de que todo delincuente fuese culpable del hecho del que se lo acusaba.
En toda sociedad determinados grupos deciden qué está bien y qué está mal, sancionando a quién se aparta de las reglas fijadas, colocándolo en la posición de un marginal, de un outsider.

sábado, 23 de octubre de 2021

Abel Ferrara - El rey de Nueva York


La mirada gélida de Frank White (Christopher Walken) en el principio de El rey de Nueva York (King of New York), viajando en una limo luego de salir de prisión, transmite el sentir todo del extraordinario filme de Abel Ferrara (el espléndido guión es obra de Nicholas St. John y la magnífica fotografía de Bojan Bazelli).
Es la de un tipo duro desencantado de la vida que, como los héroes de los viejos buenos westens, sabe/siente que ya no pertenece a este mundo, que es un dinosaurio, una especie en extinción, un souvenir del pasado; y todos los esfuerzos de un "reformado" Frank por reinsertarse, por reconvertirse, por promover una metamorfosis a la legalidad, serán por supuesto en vano.
Desde las mágicas escenas iniciales, Ferrara rinde merecido homenaje a Martin Scorsese y su célebre largometraje Taxi Driver (1976): Walken, como su amigo Robert De Niro en el estelar rol de Travis Bickle desde el asiento delantero de su taxi, mira a través de la ventanilla la podredumbre que se ha apoderado de las calles, y apenas atina a exhalar un suspiro.
El realizador se sirve en dichas tomas de un espléndido claroscuro: el alumbrado público proyecta haces de luz iluminando el pálido rostro de Frank sentado en el interior de la limusina; mientras que de los faros del vehículo emanan ráfagas que adoptan la forma de olas bañando las calles pobladas de traficantes, proxenetas y prostitutas. Todo otorga un carácter espectral, fantástico a esas secuencias.

sábado, 8 de mayo de 2021

Kim Ki-duk - Samaritan Girl


Como uno de los clásicos cuentos de hadas popularizados por los hermanos Grimm, Samaritan Girl es un relato en apariencia inocente que su desarrollo permite revelar algo sombrío subyacente.
Dos adolescentes: mientras Jae-yeong (Han Yeo-reum) se prostituye con la intención de redimir a sus clientes; Yeo-jin (Kwak Ji-min) se dedica a concertar las citas y atesorar el dinero con el propósito más prosaico de reunir la cantidad suficiente para viajar a Europa.
Samaritan Girl es otra fábula religioso-moral de Kim Ki-duk acerca de la posibilidad de salvación; cuyas protagonistas son mujeres que toman decisiones, cuestionables o no, pero que entrañan el ejercicio del libre albedrío; y a su lado, están hombres incapaces de aceptar esa potestad, cuya respuesta única es la violencia.
Esta nueva parábola es una excusa para Kim Ki-duk de volver a proyectar su obsesión acerca de una sociedad en la cual la disparidad en la autoridad asignada a los roles del hombre y la mujer parece ser tan rigurosa que no existe suficiente espacio para una comunicación donde emisor y receptor estén situados en un plano de igualdad.
Pero el discurso fuerte, extremo, oscuro del realizador coreano, no es necesariamente pesimista, y habitualmente ofrece, si bien no una solución, al menos la oportunidad de reflexionar con el objeto de encontrar una solución concreta al conflicto planteado; y al mismo tiempo, amortiguar el efecto de sus duras imágenes para tranquilidad de los espectadores impresionables.

lunes, 12 de abril de 2021

Michelangelo Antonioni - El pasajero


El pasajero (The Passenger, 1975) es una profunda reflexión sobre lo fugaz, lo efímero de nuestra existencia humana.
Una visión existencialista, pesimista del hombre: somos pasajeros en tránsito (a ninguna parte).
No sabemos quiénes somos, qué nos define, cuál es nuestra individualidad.
No podemos ser otros, escapar de nosotros mismos, eludir nuestra condición.
Estamos acá, sin saber porqué, sin hallar respuestas a ninguna de las preguntas esenciales.
Hasta que un día, sin razón alguna, lo que fuimos se desvanece en el aire, sin dejar rastro.

Locke (Jack Nicholson) es un corresponsal de guerra que aprovecha la ocasión perfecta para convertirse en otra persona... sin éxito.
La chica (Maria Schneider), anónima, casi una aparición, un espectro, una fantasía del periodista.
La fotografía de un desierto del Sahara remoto, estéril, desolado hasta propiciar un colapso nervioso en el frustrado cronista cuando se descompone el jeep en el que se traslada; y una España Sur igual de inhóspita, yerma, solitaria como el paisaje lunar, descorazonadora; acentuando la sensación de aislamiento, de estar ante un hombre perdido, a la deriva, enfrentado a solas con el vacío existencial, es magnífica.

miércoles, 24 de febrero de 2021

Aki Kaurismäki - Luces al atardecer


Luces al atardecer (tercera entrega de la trilogía Finlandia, luego de Nubes pasajeras y El hombre sin pasado) empieza con una postal de Helsinki al amanecer, mientras suena la voz de Carlos Gardel cantando Volver.
Las imágenes en el cine de Aki Kaurismäki son sobrias, pulcras, austeras, frías, ascéticas.
Los exteriores tienen lugar temprano en la mañana o de noche, inevitablemente grises, descoloridos, crudos.
El sol no parece calentar en Helsinki.
Apenas asoman unos tibios rayos invernales sobre el patio de la prisión donde Koistinen (Janne Hyytiäinen) comparte un recreo con un grupo de internos, esbozando la única sonrisa en todo el metraje.
No hay escenas ociosas, de relleno, todas son significativas y tienen una enorme potencia visual.
La secuencia final, en particular, sirve para expresar un gesto de humanidad, dignificante, apenas esperanzador; rememorando otras similares de las pelis de los Dardenne (por ejemplo, aquella incluida en el epílogo de El niño).

Las relaciones entre las personas en Luces al atardecer responden inalterablemente a un interés, son una mera transacción, una forma de intercambio sin lugar para el afecto o los sentimientos.
Querer a otro no parece ser la mejor opción, sino que supone estar destinado a una larga espera sin ser correspondido.
El trato recibido por el pobre de Koistinen es despiadado, totalmente falto de compasión.
Todo el calor lo aporta la (recurrente en los filmes del finés) banda de rock under.

lunes, 11 de mayo de 2020

Shin'ya Tsukamoto - A Snake of June

La mirada provocativa, inquietante, voyeurista de Shin'ya Tsukamoto se posa sobre un desparejo matrimonio sin sexo, en una nueva excusa para explorar los márgenes de una sociedad, aquellos espacios no todo lo decente o moralmente íntegros que una comunidad "respetable" está decidida a mostrar.
La atractiva Rinko Tatsumi (resplandeciente Asuka Kurosawa), una sexualmente frustrada consejera en un centro de prevención al suicidio, recibe unas fotos suyas vestida con una minifalda, masturbándose en una noche lluviosa.
Las imágenes fueron tomadas a través del tragaluz de la vivienda de Rinko por Iguchi (el propio Tsukamoto), un fotógrafo asistido en forma teléfónica por la asesora, que ofrece entregar los negativos a la mujer a cambio de exteriorizar su deseo sexual oculto.
Rinko, esposa de Shigehiko (Yûji Kôtari), un marido mayor obsesivo de la higiene, indiferente y desatento, sin otra alternativa que aceptar las condiciones impuestas por Iguchi, y sin proponérselo, empieza a redescubrir su sexualidad, logrando reavivar el fuego en la pareja.
A medida que avanza el metraje, el argumento de A Snake of June se torna disparatado, incluyendo el secuestro y la humillación de Shigehiko, hecho que no llamará la atención de los seguidores del singular Tsukamoto, redondeando un relato que enseña una extremadamente peculiar terapia de parejas.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Jim Jarmusch - Los límites del control

Jim Jarmusch pertenece a los denominados cineastas de culto, expresión que le cabe a la perfección.
Un secreto a voces en un principio, su singular producción obtuvo un merecido reconocimiento entre los aficionados al cine de autor más tarde, pero sin alcanzar la aceptación masiva de otros directores devenidos en estrellas.
Se considera su segundo filme, Extraños en el paraíso (Stranger Than Paradise, 1984), un precursor del cine independiente norteamericano; con el valor agregado de contribuir a desmitificar la idea del cine independiente como algo disociado de un público espectador interesado.
En Flores rotas (Broken Flowers, 2005) aceptó hacer algunas concesiones, siendo su protagonista el popular actor Bill Murray y acordando recibir el financiamiento de una distribuidora a cambio de la cesión de derechos.
Estrenada en 2009, Los Límites del control es una obra de carácter intelectual, lejos del desenfado de Bajo el peso de la ley (Down by Law, 1986) o Una noche en la Tierra (Night on Earth, 1991).
El guión de Los Límites del control está construido en virtud de unir una suma de monólogos inconexos, pretendidamente profundos, pronunciados en breves encuentros del personaje de Isaach De Bankolé con curiosos seres representados por actores como: Luis Tosar, Paz de la Huerta, Tilda Swinton, John Hurt, Gael García Bernal, Bill Murray que, invariablemente, comienzan con la misma pregunta: "¿Ud. no habla español, verdad?, en sendas escenas que, en conjunto, no dicen mucho, fuera de su atractivo visual, cortesía del eximio fotógrafo Christopher Doyle (Wim Wenders).

lunes, 28 de mayo de 2012

Michel Houellebecq - Las partículas elementales

Michel y Bruno son dos medio hermanos abandonados por la madre cuando se marchó a vivir en una comunidad hippie.
Michel se mudó con la abuela, mientras que Bruno fue llevado por el padre a un internado.
Son hijos de una generación, la de los sesenta, vista por el novelista como una farsa.
La vida de ambos, solitaria, carente de afecto, tiene por resultado dos adultos disfuncionales, escépticos, incapaces de relacionarse con los demás o de sentir placer.
Michel es un prestigioso investigador en el campo de la biología molecular, impotente para sentir apego por nada de lo que lo rodea.
Bruno es un profesor de literatura, cínico y obsesionado por el sexo.
La novela se sitúa en los albores del nuevo milenio, y sus personajes, un producto de la sociedad actual, parecen tal como ella misma, destinados inexorablemente al suicidio.
El árido, estéril transcurrir dominado por la rutina y el tedio, es interrumpido por vanos y no convencidos intentos de escapar al vacío de sus vidas, en una larga agonía que tiene como único final la enfermedad y la muerte.
La escritura de Michel Houellebecq es fría, descarnada, distante, impiadosa, como el universo científico al que recurre en continuos apuntes durante el relato.
Los personajes no despiertan en el autor la menor empatía o compasión y son observados de forma indiferente, desaprensiva, despiadada, cruel, como a través de un microscopio.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Isabelle Czajka - El año siguiente

La adolescente Emmanuelle (Anaïs Demoustier) vive en los suburbios de París y ve pasar la vida a través de las ventanas del ómnibus sin demasiado interés en dirección al hospital para visitar a su padre enfermo.
Su andar cansino no hace más que reflejar la falta de prisa por saber lo que pueda depararle el porvenir.
Cursa el último año del secundario, pero no sabe a qué se dedicará una vez recibida.
Cuando un orientador vocacional la interrogada acerca de su futuro, contesta que está interesada en el teatro, aunque en verdad, se siente atraída por su profesor de francés y actuación y solo necesita alguien que la abrace y le diga que todo va a estar bien.
Su madre (Ariane Ascaride), incapaz de contenerla, ansiosa por dejar atrás su pasado y preocupada por no envejecer sola, le dice: "Me hubiera llevado el mundo por delante a tu edad".
A lo que Emmanuelle responde: "No llegaste muy lejos".
La ausencia del padre sirve para incrementar las sensaciones de inseguridad y vacío.
Siempre es duro adaptarse a los cambios y la adolescencia es la etapa de la vida en la que tiene lugar una revolución interior.
De buenas a primeras, se siente la exigencia por tener que vivir conforme a lo que se espera de uno. Como Emmanuelle misma señala, en un acertado relato en off en tercera persona: "Tiene miedo de ser diferente a los demás".

domingo, 14 de agosto de 2011

Antoine de Caunes - Criaturas de la noche

Criaturas de la noche, cuyo título original en francés Les morsures de l’aube puede ser traducido como Las mordeduras del alba, recuerda a Después de hora (After Hours, 1985), el filme de Martin Scorsese, solo que mudando la locación de Nueva York a Paris.
Entre las comedias negras, góticas, y las películas de vampiros, a las que se toma en broma, tiene como protagonista a Antoine, un joven perdedor con veleidades de playboy, que vive de noche colándose en tertulias y duerme en un gimnasio sobre una reposera al lado de la pileta, guardando sus pertenencias en un casillero.
Pero sus verdaderas dificultades empezarán cuando invoque el nombre de Jordan, un elusivo rey de la noche, para ingresar a una fiesta privada a la que no fue invitado, y el anfitrión le ofrezca un millón de francos para hallarlo.
Devenido en improvisado investigador privado, Antoine deberá introducirse en el submundo de los sex-clubs, enfrentándose con el dueño de unos perros de pelea y una satirizada banda de matones.
La mayor parte del metraje sigue a nuestro anti-héroe en su nocturnal deambular, sin que despierte interés lo que pueda ocurrir, debido a un guión que no es gracioso y a una historia que no genera suspenso.
El verdadero atractivo consiste en la cautivante presencia de la diva de culto Asia Argento, en el rol de Violaine (“Mi nombre es una mezcla de violación y odio”), capaz de quitar el aliento con sus apariciones en pantalla, en particular en la escena en que multiplicada por tres, por efecto de su condición vampírica o por haber colocado un narcótico en la copa de Antoine, se aprovecha de nuestro indefenso prodigio.

martes, 19 de julio de 2011

Takashi Miike - Vivo o muerto

El inicio vertiginoso, frenético, a la manera de un video-clip, nos introduce en el submundo que habitaremos en las siguientes dos horas, poblado de la fauna que deambula al acecho las calles del barrio de Shinjuku, amparado en las fulgurantes luces de neón que convierten a Tokio en una metrópolis única.
Es el universo de las correrías alucinantes, disparatadas, demenciales; plagadas de excesos, excentricidades: las travesuras del realizador japonés Takashi Miike.
En esas fascinantes secuencias se asiste a la caída al vacío desde un edificio del cuerpo de una joven, el crimen de un homosexual mientras sodomiza a otro en un repugnante baño, el estallido de unos fideos que salen del vientre de un chino expulsados hacia la cámara cuando es baleado mientras comía con voracidad, la rutina en el caño de una bailarina exótica, un homicida convertido en payaso lanza-cuchillos durante su fuga, un ejecutivo aspirando una línea de cocaína interminable en una fábrica abandonada, y un par de policías maltratando transeúntes.
En ese mismo escenario se enfrentarán Jojima (Shô Aikawa), un policía decidido a combatir al crimen organizado, padre de una hija enferma que debe ser sometida a una costosa operación, subordinado de un jefe corrupto que lo acusa de querer incendiar cada día la estación de policía y de un superior dedicado a tocar la flauta en la terraza del precinto; y Ryuichi (Riki Takeuchi), un matón que busca hacerse un espacio en la mafia para superar su origen minoritario.

miércoles, 29 de junio de 2011

Lucía Puenzo - El niño pez

Lala (Inés Efron) y La Guayi (Mariela Vitale, alias "Emme"), hija y empleada doméstica paraguaya de una familia de clase media alta, son las protagonistas de una historia de amor lésbico, con referencias al cine policial y fantástico.
La trama incluye un parricidio, relaciones incestuosas expuestas y veladas, trata de blancas, corrupción policial y una leyenda guaraní.
Lala pertenece a una familia disfuncional, compuesta por un padre juez y una madre ocupando su tiempo entre amigas y la afición a correr maratones, ambos ausentes y desinteresados en mejorar la deteriorada comunicación con los hijos (Nacho, hermano de Lala, tiene como meta volver a ser internado en una granja).
La Guayi se incorpora a la casa habitada por la familia a los catorce años, huyendo de su hogar en Asunción tras haber quedado embarazada del padre (Arnaldo André), y perder un hijo en circunstancias que en el relato se confunden con el mito: el hijo desaparecido es el niño pez aludido en el título, morador del fondo de un lago, destinado a acompañar a los ahogados a las profundidades.
Las jóvenes se diferencian en cuanto a su origen social: Lala fue criada en la abundancia y la comodidad, mientras que La Guayi padeció un pasado de abusos y carencia, pero tienen en común el haber estado siempre solas.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Naomi Kawase - Shara

Shara empieza con un largo travelling en ralentí, en una escena que se desarrolla como si fuese un sueño, donde la cámara "observa" a los hermanos Kei y Shun quitándose manchas de tinta china y, a continuación, los "persigue" cuando Kei corre, seguido por Shun, sin que podamos saber dónde se dirige, por las bonitas calles de Nara, antigua capital de Japón y ciudad natal de la realizadora Naomi Kawase.
De pronto, Kei desaparece sin dejar rastros, como si se se desvaneciera en el aire.
La acción se vuelve a reanudar unos años más tarde, con los integrantes de la familia intentando sobrellevar la ausencia del hijo: la madre ha quedado embarazada una vez más, el padre es el director del festival de danzas callejeras de Basara y Shun pinta un retrato de su hermano.
Pero un día, reciben la ansiada noticia de la aparición de Kei.
Entonces, es el tiempo de la reparación.
El baile permite alejar los fantasmas, conjurar la suerte, mientras que la llegada de la lluvia tiene un efecto de purificación.
El nacimiento de un nuevo hijo ("Amanece" dice Reiko, el personaje de la madre interpretado por la propia directora), tiene lugar en el hogar familiar, en presencia de los más cercanos, subrayando la importancia de la familia y la comunidad.

lunes, 28 de marzo de 2011

Kazuo Ishiguro - Pálida luz en las colinas

Después del suicidio de Keiko, su hija mayor, y mientras recibe en su casa en Inglaterra la visita de Niki, la menor, Etsuko, una mujer de cincuenta años, recuerda los días en Nagasaki, cuando conoció a las raras e inquietantes Sachiko y su pequeña hija Mariko.
Sachiko, desfavorecida por la pérdida de status social, está empecinada en huir rumbo a un futuro incierto; por su parte, Mariko sufrió un episodio traumático en tiempos de guerra, afectando su comportamiento.
Kazuo Ishiguro, nativo de Nagasaki, naturalizado británico y formado académicamente en el Reino Unido, en su primera novela, Pálida luz en las colinas (1982), expone las consecuencias funestas de la II Guerra Mundial, la bomba atómica y la ocupación del Japón en sus habitantes, en particular, cómo los valores culturales de Estados Unidos influyeron negativamente en las rígidas costumbres en materia de enseñanza, modificando el modo en que la sociedad japonesa se concebía a sí misma, desconociendo el modelo sustentado en el patriotismo, la disciplina, el deber, la lealtad y las tradiciones vigente en el pasado, cuyo efecto fue un enfrentamiento generacional.
Pero las inquietudes que transmite esta obra son: escribir acerca de la tristeza, la añoranza que provoca dejar atrás una ciudad y un país (la familia del autor se trasladó a Londres cuando contaba con apenas seis años); la aceptación de la partida de una hija que ha muerto y de otra que empieza a vivir en forma independiente; las dudas acerca de cómo habría sido todo si se hubiesen tomado otras decisiones; y el modo en que las propias determinaciones afectan a aquellos por quienes somos responsables.

Kazuo Ishiguro - Los restos del día

Mister Stevens es un mayordomo que ha servido durante treinta años en la mansión inglesa Darlington Hall.
Cuando el nuevo señor, el norteamericano Mister Farraday, propone al sirviente hacer un viaje de descanso durante su ausencia, Mister Stevens piensa que quizá sea una buena oportunidad de visitar a la antigua ama de llaves miss Kenton con la intención de sugerir que regrese a su trabajo.
A partir de allí, tiene lugar el recorrido de Mister Stevens en el majestuoso Ford que perteneciera a lord Darlington, su patrón de tantos años, por los acogedores paisajes de un verde único de las planicies de Inglaterra que separan Oxford de Weymouth, donde sucede el encuentro con Miss Kenton.
Kazuo Ishiguro cuenta de un modo ejemplar esos seis días de viaje, apenas una excusa para describir al protagonista.
La mayor preocupación de Mister Stevens es responder a la pregunta: "¿Qué es un "gran" mayordomo?
Su respuesta está asociada a la idea de "dignidad".
Es fascinante el relato de cómo el sirviente llega a adquirir esa cualidad, consistiendo en no despojarse nunca de su función en presencia de otra persona, hecho demostrado en la forma en que se rehúsa a abandonar la investidura mientras su padre agoniza o Miss Kenton anuncia que va a contraer matrimonio y se marchará de la mansión.
"¿He de pensar -dijo- que después de tantos años de servicio en esta casa, no tiene usted más palabras de despedida que las que acaba de pronunciar?

martes, 26 de octubre de 2010

Wong Kar-wai - Cenizas del tiempo

Rodada en 1994, Ashes of Time es el tercer y más ambicioso largometraje de Wong Kar-wai, anterior a Chungking Express, que significaría su reconocimiento internacional.
En 2008, el director hongkonés decide hacer una nueva versión, puesto que el negativo original estaba incompleto y conservado en muy mal estado en un laboratorio cerrado por la crisis financiera que afectó a Asia en 1998.
Ashes of Time Redux presenta nuevas escenas y omite otras, incorpora una estructura en capítulos, efectos especiales y una diferente banda sonora.
Pertenece al género del cine de artes marciales chino y hongkonés denominado wu xia pian.
Incluye además referencias al cine de samurais japonés y los spaghetti westerns.
Las anteriores As Tears Go by y Days of Being Wild también fueron películas de género, pero de gangsters.
Ashes of Time, una de las producciones más caras de la industria cinematográfica china en su momento, fue un fracaso comercial, dado que las escenas de acción eran pocas para esta clase de filmes, pues WKW dedicó buena parte del metraje a su obsesión: el melodrama de personas atormentadas por pasiones nunca consumadas.
Lejos de mostrarse afectado, la duración de la nueva versión es de ocho minutos menos que la original y lo que el director habría quitado son, precisamente, secuencias de acción.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Kim Ki-duk - Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera

Primavera, verano, otoño, invierno... y otra vez primavera es un cambio significativo en la obra del cineasta Kim Ki-duk.
El tema subyacente a sus películas, en las que expresa una mirada sobre las relaciones humanas: pecado, culpa y redención, no encuentra en la violencia explícita un modo de realización, sino que se convierte en metáfora budista.
Alegoría con contenido moral, utiliza las estaciones del año aludidas en el título para describir el arduo y doloroso camino del aprendizaje.
La vida concebida como un ciclo que permite acceder a un mayor conocimiento, en tanto y en cuanto, se cumpla en armonía con lo que nos rodea, alejado de tentaciones y siendo conscientes de las consecuencias de nuestras actos.
En una escena fundamental, se representa el karma, una energía trascendente producida a partir de los actos de las personas; ley de la naturaleza o causalidad.
Los actos, del mismo modo que las palabras y los pensamientos, tienen consecuencias, no en el sentido de premios o castigos, sino como efecto o resultado, tendencia o propensión.
No es un determinismo, pues el hombre es libre de elegir sus acciones, pero los comportamientos negativos conllevan consecuencias disvaliosas: pesar, sufrimiento, aflicción, en esta vida y en las sucesivas, y solo a través de un proceso de aprendizaje se alcanzaría un estado de sabiduría más elevado.

jueves, 26 de agosto de 2010

Teresa Caldeira - Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil

La antropóloga Teresa Caldeira estudia fenómenos como la creación de barrios cerrados, fortificados, zonas de segregación de los que menos tienen, cuya edificación contribuye a frustrar el ideal moderno de la ciudad entendida como espacio público donde convergen las diferencias; o la discriminización de género y la reinvención de las identidades en los jóvenes, en que la observación de sus manifestaciones públicas, por ejemplo: graffitis, pixaçao, hip-hop, skate, permite concluir que son actividades tendientes a excluir a las mujeres, y conspiran con la construcción de una identidad femenina.
En el presente ensayo, de nombre Espacio, segregación y arte urbano en el Brasil, la autora se dedica a analizar tres modos en los cuales las nociones de derechos y justicia han sido articuladas en el Brasil democrático: en el primer caso, muestra cómo los movimientos sociales urbanos utilizaron los derechos para exigir políticas habitacionales para los residentes pobres de las periferias urbanas; en el segundo, la alusión a los derechos y la justicia están asociados a intentos por socavar las instituciones democráticas, incluyendo la campaña para impugnar la legitimidad de las demandas por los derechos humanos, las expresiones de apoyo a la violencia policial y los reclamos de los grupos del crimen organizado; finalmente, se consagra a investigar los movimientos hip-hop y su propósito de combatir la violencia, y la falta de oportunidades de los residentes jóvenes de las periferias pobres.

sábado, 3 de julio de 2010

Gus Van Sant - Mala noche

Filmada en 16 mm, con un presupuesto de 25.000 dólares e interpretada por actores no profesionales, Mala noche es una película de 1985, precursora del New Queer Cinema, que da vida a personajes de los cuales no suele ocuparse el cine, exponiendo cuestiones de género y de clase.
Está basada en la novela autobiográfica del poeta Walt Curtis y tiene como escenario las calles de la ciudad natal del realizador Gus Van Sant: Portland, Oregon.
Casi un apunte, un borrador, cruda, de bella fotografía en blanco y negro, acentuando la oscuridad de los lúgubres pasillos de hoteles baratos y los tonos grises de esos espacios urbanos degradados, que parecen compuestos de deshechos, y que sólo se iluminan en las alegres imágenes capturadas en Super-8 por los propios protagonistas, enfatizando la fugacidad del sentimiento de felicidad.
Walt (Tim Streeter), un joven dependiente en una tienda, se siente atraído por Johnny (Doug Cooeyate), un aún más joven mexicano inmigrante ilegal, que ingresa cierto día con su amigo Roberto Pepper (Ray Monge).
Mala noche es representativa del mejor cine independiente debido a su honestidad.
En el retrato de todo tipo de marginales: homosexuales, inmigrantes ilegales, borrachos, pordioseros, no hay un atisbo de aquello que caracteriza al discurso del cine de la gran industria: su pretensión moralizante.

miércoles, 2 de junio de 2010

Loïc Wacquant - Las cárceles de la miseria

El sociológo Loïc Wacquant sostiene, parafraseando al criminólogo Adam Crawford, que por "tolerancia cero" debe entenderse "intolerancia selectiva", en referencia a un contenido discriminatoria de la pobreza en las prácticas policiales y judiciales.
Semejante criterio se podría justificar si se lo aplicara también a los delitos vinculados a la corrupción, a las violaciones de los derechos laborales, etc.
Se trata de un sistema publicitado como exitoso, que se "exporta" pero que, en realidad, no se aplica en ninguna parte, salvo en Nueva York, donde es muy cuestionado.
En el fondo, subyace una política de menor participación del estado en la regulación en materia económica, por oposición a un aumento en la represiva, que se traduce en más policías, legislación penal más dura, etc.
Loïc Wacquant entiende que existe una política de criminalización de la miseria.
La desregulación económica y la precarización laboral se completan con la retracción del estado en el campo de la asistencia social.
En Estados Unidos, el ascenso del estado penal y el concomitante debilitamiento del estado social cumplen con el objeto de disciplinar y separar del cuerpo social a determinados grupos considerados peligrosos. En ese contexto, la cárcel reemplaza al gueto como forma de encierro.